Cinco años de investigación y desarrollo fueron necesarios para el nacimiento
del primer reloj-brazalete cuya marcha está totalmente exenta de los movimientos de quien lo lleva puesto: el reloj Cristóbal Colón de Zenith.
Este sistema se inspira en las brújulas marinas montadas sobre cardan que, un
siglo después de las azañas del celebre explorador Cristóbal Colon, empujaron a
la navegación de alta mar.
No nos llamará la atención saber que la nueva creación de Zenith habrá
solicitado cinco años intensivos de desarrollo. Entonces, para que el estuche
esté a la altura del tesoro, la caja se declina en oro por supuesto, blanco,
rosa ó amarillo, para una edición limitada de 25 piezas de cada uno. Entre
objeto de otra dimensión y clasisismo de otros tiempos, es de perfil que el
modelo muestra toda su extravagancia.