Hallado el eslabón perdido que faltaba en la supragenética Patek. El volante discontinuo –GyromaxSi– debuta en el perpetuo Ref. 5550P Advanced Research
Si el aerodinámico volante de un F1 no es redondo, por qué debe serlo el de un reloj. Preguntas como ésta se hacían los guardianes de la Cruz de Calatrava desde el comienzo de siglo XXI cuando se acercaron al CSEM (Centro Suizo de Electrónica y Microtecnología) de Lausana para explorar las posibilidades de la tecnología DRIE en la mejora genética de componentes. El primer hallazgo fue el Silinvar presentado en 2005, un silicio mejorado por oxidación que permite grabados profundos y tridimensionales en minicomponentes estratégicos de regulación. Esta materia monocristalina resultó ser la panacea contra casi todos los males endémicos del corazón que hace latir el reloj y Patek apostó decididamente por liderar (junto a Ulysse Nardin) la vanguardia experimental. El Silinvar es ligero, duro pero flexible, homogéneo, antimagnético, anticorrosivo, antichoque, permite ser cortado con microprecisión y, al ser cristalino, tiene baja fricción. Algo así como el santo grial que permite que aleaciones como el invar o el venerado volante Gyromax desarrollado por Patek Philippe en 1940 den paso a una innovadora alquimia generacional donde la física se exprese en toda su excelencia. En el año 2006 irrumpió el Spiromax, el tecno-espiral plano cuasi isócrono. Y dos años después el Pulsomax, el escape ideal completado por una caprichosa áncora de paletas integradas. Pero para celebrar la patekidad como un mundo I+D perfecto de leyes propias faltaba una nueva rueda de balance y ya está aquí. Se llama GyromaxSi, y junto a los otros dos max-inventos constituyen el Oscillomax. Sangre azul. CAD
Bajo la lupa
Automático - Cal. 240 Q Si 281 comp - 70 h - 21,600 alt/h - Calendario perpetuo - 37.2 mm - Platino - Sólo 300 ejemplares
Fue en 2005 cuando la manufactura dio a conocer la rueda de escape en Silinvar y su primera edición PP Advanced Research. Hasta la fecha, cada nuevo lanzamiento con el monocristalino Silinvar ha debutado en un Calendario Anual automático 324 S IRM QA LU en ediciones limitadas de 100 a 300 unidades (hoy duplican su precio en las subastas). Se distinguen por su lupa en el fondo de zafiro sobre el escaper. El Oscillomax ha preferido un calendario perpetuo extraplano.