Un reloj con un calendario tan preciso como un cronómetro... El Duomètre à Quantième Lunaire 40.5 es un clásico con un corazón que funciona con una complicación tan elaborada y dotada de una exactitud sin precedentes por estar fundado en el concepto Dual- Wing, que eleva el reloj a la cúspide del universo de la Alta Relojería. Su calibre es el 381 de Jaeger-LeCoultre. ¿Leerlo? Es sencillo y claro, no tenemos que tomar minutos para adivinar la hora y las funciones que se muestran en la elegante carátula.
El aspecto realmente extraordinario del reloj reside en la concepción misma del movimiento Dual-Wing, caracterizado por la presencia de dos fuentes de energía independientes: la primera, regulada por el escape y el volante, está íntegramente consagrada a la medición precisa del paso del tiempo, mientras que la segunda fuente de energía está dedicada a la visualización de las funciones: horas, minutos, segundos, fecha y fases de la luna para los dos hemisferios. Su sincronización está asegurada por el mecanismo de la aguja del segundero fulminante.
Este Duomètre à Quantième Lunaire ilustra de la manera más brillante los trabajos de investigación extrema realizados en los talleres-laboratorios de Jaeger-LeCoultre: indudablemente, este reloj alcanza las cumbres de la precisión con su segundero fulminante que progresa por saltos de un sexto de segundo, al tiempo que indica el calendario y las fases de la luna en un contador independiente.
La experiencia en la industria se confirma en cada paso que da la Manufactura, no es una casualidad que los relojes de la firma se conviertan en leyendas y referencias en la auténtica relojería.