Antiquorum, la casa especializada en relojes de época realizó una subasta en Ginebra denominada “Important Modern & Vintage Timepieces”. La espera siempre se recompensa y más aún cuando se trata de un Patek Philippe, en este caso -según los archivos ginebrinos- fue construido en 1894 y vendido por 3,750 CHF, después de casi 120 años alcanzó una venta de 2.098.000 CHF. El Philippe Stern -como era en el pasado la firma- confirma con el paso de los años su lugar en el mundo de la Alta Relojería y más aún el respeto y admiración por parte de los verdaderos conocedores y amantes de la micromecánica.
Ejemplares únicos con un valor histórico invaluable, nos habla del camino que ha forjado la firma. Esta pieza se presenta con una carátula de 24 horas, con la función de repetidor de minutos, un cronógrafo que también permite la indicación de las fases lunares.