Un artrópodo de ocho patas, dotado de un movimiento tourbillon. Una creación que impone su propia visión de la mecánica y el diseño. C1 BlackSpider es un predador que está al acecho. Su presa: el tiempo. Su arma: el vacío. Su técnica: la sorpresa.
Nacido in vitro en el seno del laboratorio C Lab, creador de relojería de vanguardia, el C1 BlackSpider teje un universo en el que el tiempo apresado de su telaraña palpita al ritmo de las oscilaciones de un mecanismo tourbillon. Inédita, su concepción une íntimamente estética y técnica: caja y movimiento forman un conjunto indisociable, siendo el uno la prolongación natural y hasta orgánica del otro. De esta simbiosis nace un guarda-tiempos absoluto, un concentrado de diseño total, cuya prestación supera la mecánica. Revindicando su diferencia, el C1 BlackSpider es una edición limitada a 25 piezas que enarbola sobre su carrura una pastilla con el número de serie individual destacado por un acabado diamantado pulido, como el sello de un guarda-tiempos fetiche, único en su género.
Elaborada en titanio, la caja de 47 mm de diámetro ofrece a las horas un espacio de expresión que combina abertura y profundidad. Sus 13,55 mm de altura convierten el vacío en su arma predilecta. En sus recónditas profundidades se coloca la platina del movimiento que también sirve de esfera. Sus ocho patas ancladas a la caja con fuerza y determinación evocan a los predadores arácnidos. El sentimiento de ingravidez es omnipresente. Los acabados con ranuras monocromas de la platina revelan su aspecto oscuro y temible, como una viuda negra suspendida en el vacío, la criatura deja que las agujas de las horas y de los minutos sobrevuelen su abdomen para apoderarse del tourbillon, animado por una placa de zafiro remachada en la platina sobre la cual está serigrafiado el logotipo Concord.
El C1 BlackSpider es un digno representante de la especie Concord. Extremadamente ligero, su casco de titanio provisto de elementos de caucho asocia tecnología y diseño al tiempo que permanece fiel a las reglas de construcción de la marca: robustez a toda prueba, cintura de protección atornillada lateralmente, cristal de zafiro con tratamiento antirreflectante, bisel protegido por ocho bastiones, corona fortificada, ajuste perfecto a la muñeca. La paradoja entre la densidad, el volumen, la profundidad y la ligereza de la pieza es sorprendente.
Revelado por el fondo transparente, el movimiento de cuerda manual C105 con tres días de reserva de marcha oscila con una frecuencia de 21.600 alternancias por hora y cuenta con 19 rubíes. Los acabados y decoraciones de los puentes arenados y pulidos le dan el toque final al diseño del reloj. La pulsera de caucho vulcarbonizado mate está fijado a la caja mediante cuatro tornillos autobloqueadores. Emblemática, la construcción de las ataduras, sin asas, asegura una caída única.