Tras permanecer varios meses en tierra a causa de trabajos de mantenimiento, el célebre avión Breitling Super Constellation, uno de los tres últimos «Super Connies» que todavía están en activo en todo el mundo, se prepara para reemprender su vuelo. En el transcurso de una ceremonia que tuvo lugar el 30 de abril en Alemania, Breitling decidió renovar su apoyo financiero para salvaguardar este avión mítico.
La marca ha anunciado igualmente el lanzamiento de una serie limitada del cronógrafo Navitimer que hará las delicias de los amantes del Super Constellation y permitirá recoger fondos para garantizar su futuro.
Los fans de aeronáutica siguen considerando el Lockheed L-1049 Super Constellation como uno de los más bellos símbolos de la conquista del aire. Dotado de 4 motores «turbo-compound» de alta potencia, este magnífico avión de línea a hélice dominó el transporte civil durante los años 1950, imponiéndose como el «rey del Atlántico». Se le conoce igualmente por su célebre e incomparable silueta, con su característico fuselaje de formas redondeadas que recuerdan a un delfín y su empenaje vertical de triple cola. El Breitling Super Constellation «Star of Switzerland» es uno de los tres últimos «Super Connies» del planeta que todavía están en activo y el único basado en Europa. Es igualmente el único que puede embarcar pasajeros a bordo. Construido en 1955, fue restaurado en los años 1990 por un grupo de apasionados y regresó triunfante al Viejo Continente en 2004. Desde ese momento sigue participando regularmente en diferentes encuentros aéreos, y cada una de sus apariciones causa sensación entre los espectadores.
Estos últimos meses, el Breitling Super Constellation ha sido objeto de diversas operaciones de mantenimiento, sobre todo debido a problemas de corrosión. Estos cientos de horas de trabajo han servido para refrescar la pintura del avión, con su elegante línea azul que subraya el perfil aerodinámico. Ahora, el «Star of Switzerland» vuelve a estar listo para despegar. La presentación del avión tuvo lugar el 30 de abril en Lahr, en la Selva Negra (Alemania), durante un encuentro que reunió a delegados de prensa e invitados de la marca, y en el que participó Simon Ammann, cuatro veces campeón olímpico de salto en esquí y espónsor del Breitling Super Constellation. Durante la ceremonia, este último hizo entrega a la «Super Constellation Flyers Association», en nombre de Breitling, de un cheque por valor de 200.000 francos suizos destinados a salvaguardar este avión mítico.
Por otro lado, la marca ha decidido lanzar una serie limitada de su célebre cronógrafo de aviación Navitimer cuya venta permitirá ofrecer otro cheque de 200.000 francos suizos a la asociación. Editado en 1.049 ejemplares en homenaje al Lockheed L-1049, este instrumento de excepción ostenta en su esfera la inscripción «Breitling Super Constellation» así como la B en oro del logotipo de los años 1950, inicial ésta que aparece en las tres derivas traseras del avión. En el fondo grabado figuran las especificaciones técnicas del «Super Connie» así como su silueta en medallón.
Mediante la salvaguarda del Super Constellation, Breitling confirma su voluntad de preservar el patrimonio de la aeronáutica, esta magnífica aventura a la que su historia se halla estrechamente vinculada.