AMVOX2 GRAND CHRONOGRAPH Edición Limitada inspirada en el piloto de Aston Martin, Adrián Fernández
El reloj AMVOX2 Grand Chronograph es un sorprendente desarrollo basado en el histórico Memovox que mantiene un vínculo directo entre la mecánica deportiva y la relojería excepcional. Dotado de una precisión y fiabilidad sin igual, esta creación de la Manufactura Jaeger-LeCoultre legitima una innovación revolucionaria y un prodigioso resultado en materia de búsqueda estética y excelencia técnica.
El afortunado propietario de un reloj AMVOX2 Grand Chonograph Limited Edition inspirado por Adrián Fernández tendrá el privilegio de interactuar con su reloj tal y como se maneja un automóvil. Sin esfuerzo y presionando el botón de arranque como en un auto Aston Martin, el propietario de un AMVOX2 Grand Chronograph tendrá la posibilidad de arrancar y detener la función del cronógrafo con un simple y completamente sencillo movimiento, al presionar el cristal de zafiro en la posición de las 12 horas. Para reiniciar, el conductor simplemente presiona el cristal de zafiro en la marca de las 6 horas.
Detrás de su facilidad de uso sin comparativo hay un excepcional mecanismo integrado. En su interior, un audaz sistema de rótula asegura el giro de la caja y el bisel con relación a los cuernos del reloj. Este sistema acciona una serie de palancas que transmiten instantáneamente los impulsos que controlan el cronógrafo. Cada palanca está montada sobre un rodamiento en miniatura en acero inoxidable, con 7 esferas con un diámetro de 0.1mm. Un cursor con tres posiciones completa su revolucionaria estructura. Cuando se presiona sobre el borde de la caja en la marca de las 9 horas, el mecanismo puede bloquear el cronógrafo, evitando que se accione, se detenga o sea puesto a cero con los movimientos normales o inadvertidos de la mano o el brazo del conductor.
En su exterior, su carátula adopta la famosa distribución en 270° que evoca los paneles de instrumentos encontrados en los autos de carreras. Por lo demás, es evidente que tanto sus numerales luminescentes grises, como una multitud de detalles, sólo pudieron ser concebidos por diseñadores realmente apasionados por el concepto y espíritu de los autos Aston Martin. Los contadores de cronógrafo de 30 minutos y de 12 horas están dispuestos sobre discos blancos luminescentes y sobresalen sobre la carátula, recordando el placer que siente el piloto cuando el tablero de instrumentos de su auto se ilumina durante una carrera nocturna. El anillo externo de la carátula se ve interrumpuido entre las 4 y las 8 horas para ofrecer una visión sobre el sorprendente mecanismo de palancas que controla la función del cronógrafo.
Todo está ahí, y hay más de lo que hasta el más exigente apasionado de Aston Martin hubiese podido esperar: los colores emblemáticos del constructor automovilístico, el acabado satinado graneado circular de la carátula, la discreta evocación de la estructura de la superficie de un freno de disco, los cinco indicadores inspirados en el contador DB9; los impecables acabados y los contrastes refinados entre superficies pulidas y mates recuerdan al cromo pulido y las partes del motor moldeados con precisión. Atributos sin igual, que demuestran la fructífera alianza entre Aston Martin y Jaeger-LeCoultre que inicia en los años 20’s, cuando los automóviles Aston Martin lucían paneles de instrumentos firmados por la Grande Maison. Aston Martin al igual que Jaeger-LeCoultre han sabido preservar un estilo y una clase inconfundibles, que hasta ahora está siempre en continua evolución que se refleja en cada detalle hecho a mano.